1. Fideliza a sus clientes. La imagen positiva de una empresa aumenta ante sus consumidores y clientes. Por ejemplo, los estadounidenses prefieren a las empresas que estimulan el voluntariado o que realizan acciones filantrópicas.
2. Atrae inversionistas. Un inversionista preferirá colocar su dinero en una empresa que se preocupe por el cuidado ambiental en vez de una empresa que tenga un historial grave de contaminación.
3. Aumenta los niveles de satisfacción, pertenencia, compromiso y lealtad de los empleados. Un estudio realizado por Cherenson Group señala que el 80 % de los empleados prefieren trabajar en una empresa que tiene una buena reputación y paga un salario suficiente para cubrir sus necesidades que laborar para una que pague un igual o mejor salario pero que tiene una mala reputación en general.
4. Mejora la relación con el entorno e incrementa la influencia de la empresa en la sociedad. Publicar información honesta, y emprender acciones socialmente comprometidas mejora la imagen de la empresa frente a la sociedad civil. En Latinoamérica es muy frecuente que las empresas financien propuestas y participen de la ejecución de programas sociales en conjunto con Organizaciones No Gubernamentales
5. Reduce los costos operativos. Por ejemplo, el reciclaje es una alternativa de amplia utilización por parte de las empresas de servicios, ya sea para extender la vida útil de equipos como para ahorrar costos de reemplazo.
6. Posiciona y diferencia la marca frente a la competencia. Una empresa que destina recursos en combatir la contaminación ambiental le otorgará a sus productos un valor agregado sobre los productos de la competencia.
7. Permite acceder e influir positivamente en líderes de opinión. Una empresa que destine parte de su presupuesto en acciones sociales o ambientales y no esconda información será destacada en los medios de comunicación y permitirá influir positivamente en los líderes de opinión.
¿Y tú que opinas acerca de este tema?
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